La zona centro-sur de Chile ha enfrentado sus jornadas más críticas. El último balance entregado este lunes por el Ministerio del Interior y el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) ratifica la magnitud de la tragedia: 19 personas han perdido la vida y el número de damnificados asciende a 1.533, cifras que, según advirtieron las autoridades, seguirán aumentando a medida que las brigadas logren acceder a las zonas de combate activo.
El mapa del desastre: viviendas y suministros
El impacto en la infraestructura es devastador. Hasta el mediodía de hoy, se reportan 325 viviendas destruidas, de las cuales 300 pertenecen a la región del Bío Bío y 25 a Ñuble. No obstante, el secretario de Estado, Álvaro Elizalde, informó que otras 1.140 casas se encuentran actualmente en evaluación, lo que anticipa un incremento sustancial en los daños materiales.
A esto se suma la crisis de servicios básicos. La empresa CGE reportó que, tras los daños en las comunas de Penco, Tomé y Concepción, cerca de 19.140 clientes permanecen sin suministro eléctrico, complicando las labores de comunicación y rescate en las zonas afectadas.
La controversia sobre el origen: ¿Negligencia o intención?
Mientras los equipos de emergencia combaten el fuego, la batalla judicial y política por las causas del incendio ya comenzó. La Fiscal Regional de Ñuble, Nayalet Mansilla, tras participar en el Comité Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid), fue enfática en señalar que la principal línea investigativa apunta a la responsabilidad penal por negligencia.
“No hay ningún indicio de que puedan ser intencionales, pero sí podrían ser incendios negligentes”, sostuvo Mansilla, recordando que estos actos están penados bajo la Ley de Bosques.
Sin embargo, esta tesis no convence a las autoridades locales. El gobernador del Bío Bío, Sergio Giacaman, cuestionó la falta de intencionalidad, argumentando que la disposición de los focos sugiere una planificación detrás del desastre. “Es evidente que hay una intencionalidad. Los múltiples focos conectan por la dirección del viento para que esto se transforme en un gran foco”, sentenció la autoridad regional.
Combate activo y nuevas evacuaciones
La estrategia de mitigación cuenta actualmente con 77 aeronaves, las cuales operan bajo estrictas condiciones de seguridad y visibilidad. Pese a los esfuerzos, la emergencia sigue expandiéndose:
Evacuaciones de última hora: Senapred activó la mensajería SAE solicitando evacuar los sectores de Chillico y Ruta Q-90 en Laja, además de Puente Victoria en la comuna de Concepción.
Alerta Roja en San Fernando: En la región de O’Higgins, se decretó alerta roja por un incendio que ha consumido 10 hectáreas. Aunque la propagación es lenta, la cercanía a zonas habitadas mantiene en vilo a los equipos de Conaf.
El Gobierno hizo un llamado a la población a respetar las órdenes de evacuación de manera inmediata, ya que la prioridad absoluta es evitar que la cifra de víctimas fatales continúe creciendo en una jornada que se prevé extremadamente compleja.


