Rabat no se va y Kast no lo saca: la tozudez que se volvió política de Estado
El ministro se aferra al cargo con el argumento del «respaldo del Presidente» mientras la oposición corta puentes y lo declara «interlocutor no válido». La negativa sostenida de Kast a removerlo no es un vacío: es una validación. Y si la valida, la comparte.
















































