Un reciente informe internacional ha ratificado el liderazgo de Chile en el panorama tecnológico de América Latina y el Caribe. El estudio “Ciberseguridad 2025”, desarrollado conjuntamente por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Organización de los Estados Americanos (OEA), sitúa al país en la cima de la madurez digital entre 30 naciones de la región.
El análisis, que contó con el respaldo técnico de la Universidad de Oxford, evaluó el progreso de los países entre 2020 y 2025. Chile obtuvo una puntuación de 228 puntos, lo que equivale a un 74% de cumplimiento del Modelo de Madurez de Capacidades (CMM), superando ampliamente el promedio regional.
Las claves del éxito: Institucionalidad y Leyes
El desempeño sobresaliente de Chile se sustenta en su robusta estructura de gobernanza. Según el reporte, la implementación de la Ley Marco de Ciberseguridad y la creación de la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI) han sido factores determinantes para alcanzar el máximo nivel en 16 de los 62 indicadores evaluados.
Las dimensiones donde el país mostró mayor fortaleza incluyen:
Marcos regulatorios: Integración de la ciberseguridad con la protección de datos y derechos humanos.
Respuesta a incidentes: Mecanismos formales y efectivos para enfrentar ataques digitales.
Cooperación internacional: Participación activa en foros globales para el intercambio de información.
Un proceso en constante evolución
A pesar de la distinción, las autoridades mantienen la cautela. Daniel Álvarez Valenzuela, director de la ANCI, valoró el reconocimiento pero enfatizó que la tarea no ha terminado. “El desafío central es llevar estas políticas a la práctica, fortaleciendo las capacidades operativas y la coordinación con el sector privado”, señaló el directivo, subrayando que la seguridad digital requiere inversión y talento humano constante.
Tareas pendientes: Pymes y cultura ciudadana
El informe del BID y la OEA también arroja luz sobre las brechas que Chile debe cerrar para mantener su posición de liderazgo. Entre los puntos críticos se mencionan:
Adopción tecnológica en Pymes: Es necesario que las pequeñas y medianas empresas incorporen estándares de seguridad más rigurosos.
Cultura Digital: Persiste la necesidad de educar a la población general sobre riesgos cibernéticos y prácticas responsables en la red.
Con este resultado, Chile no solo se consolida como un entorno seguro para la inversión tecnológica, sino que establece una hoja de ruta para que otros países de la región logren una gobernanza digital centrada en la protección de sus ciudadanos.


