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Cerimedo, Numen y los hombres de Kast: la cadena que nadie ha explicado

Tres asesores presidenciales pasaron por el mismo comando que contrató al “Rey de los Trolls”. Hoy, con su artífice preso en Bolivia, el gobierno chileno enfrenta preguntas que hasta ahora ha evitado responder.

¿Hasta dónde una elección es legítima y hasta dónde es fraudulenta cuando se construye sobre mentiras? ¿Qué queda de la voluntad popular cuando esa voluntad fue moldeada con promesas falsas, metáforas vaciadas de contenido, engaños abiertos y directos, control editorial casi absoluto de medios afines y, como si fuera poco, un ejército de cuentas automatizadas y operadores anónimos dedicados a inundar las redes con desinformación? La pregunta no es retórica ni exagerada. Es, literalmente, lo que hoy investiga la justicia de Bolivia a propósito de un consultor argentino que trabajó, según múltiples antecedentes periodísticos y judiciales, para procesos electorales en Argentina, Brasil, Honduras, Bolivia y también en Chile.

En nuestro país, esa maquinaria no se quedó en el terreno de la propaganda agresiva o la exageración política habitual. Cruzó una línea mucho más grave: la fabricación deliberada de una enfermedad inexistente para destruir a una candidata presidencial. A Evelyn Matthei, cuentas trolls afines a la candidatura de José Antonio Kast le inventaron un diagnóstico de Alzheimer y deterioro cognitivo, difundido mediante videos manipulados y campañas coordinadas, en uno de los episodios de guerra sucia digital más graves de la historia electoral reciente de Chile. Si una elección se decide, aunque sea parcialmente, mediante ese tipo de operaciones, cabe preguntarse con toda seriedad cuánto de esa elección expresó realmente la voluntad informada de la ciudadanía y cuánto fue el resultado de una ingeniería del engaño.

UNA DETENCIÓN QUE SACUDIÓ AL CONTINENTE

Fernando Cerimedo, consultor político argentino de 45 años, fundador de La Derecha Diario y dueño de la consultora Numen, fue detenido en la madrugada del 18 de agosto de 2026 en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, horas después de un ataque armado sufrido por su expareja, la abogada boliviana Nadia Beller, entonces embarazada. La Fiscalía boliviana lo imputó por tentativa de feminicidio y un tribunal decretó su prisión preventiva por 180 días en el penal de Palmasola.

El caso escaló rápidamente. Días después, la justicia boliviana abrió un segundo proceso en su contra por presunto enriquecimiento ilícito, que derivó en una nueva orden de prisión preventiva por seis meses, esta vez con destino al penal de máxima seguridad de Chonchocoro, en La Paz. A esas dos causas se sumó una tercera investigación, iniciada por la Fiscalía de Beni, por presunto tráfico de sustancias controladas y encubrimiento al narcotráfico, luego de que se le acusara de autorizar vuelos irregulares desde esa región amazónica. La policía boliviana detuvo, además, a otras cuatro personas en el marco de ambas causas: un hombre y una mujer acusados de proveer y ocultar el arma usada contra Beller —la mujer tendría, según trascendidos, una relación sentimental con uno de los presuntos sicarios, aún prófugo—, y, en la causa por enriquecimiento ilícito, un exmilitar señalado por presuntos negocios con el consultor, cuya esposa recibió detención domiciliaria con arraigo. Hasta el cierre de esta edición no hay antecedentes de que la actual pareja de Cerimedo haya sido detenida.

Cerimedo, quien se desempeñaba como asesor del presidente boliviano Rodrigo Paz, había sido antes estratega de la campaña presidencial de Javier Milei en Argentina y colaborador de Jair Bolsonaro en Brasil, donde fue investigado —y posteriormente eximido, en febrero de 2025— por su presunta participación en la difusión de noticias falsas destinadas a instalar dudas sobre la limpieza de las elecciones brasileñas de 2022 y a incentivar a manifestantes a permanecer frente a instalaciones militares. También trabajó, según registros periodísticos, en la campaña del candidato hondureño Nasry Asfura.

Desde entonces, el expediente boliviano no ha dejado de engrosar. El fiscal departamental de Beni, Alexander Mendoza, confirmó formalmente la apertura de una causa por protección a vuelos irregulares vinculados al narcotráfico, en el marco del denominado caso “narcoencomiendas”, que investiga el envío de sustancias controladas desde el municipio de Santa Ana de Yacuma con presunta cobertura de autoridades locales. En paralelo, la Fiscalía de La Paz allanó varios inmuebles del consultor en el sector de Aranjuez, donde —según confirmó el fiscal departamental Carlos Torres— se incautó más de medio millón de bolivianos en efectivo, además de dólares y euros, dentro de la causa por enriquecimiento ilícito.

La pericia informática al teléfono de Cerimedo abrió, además, dos frentes adicionales. Por un lado, investigadores bolivianos hallaron mensajes de voz que, según la Fiscalía, mostrarían indicios de coordinación previa al ataque armado contra Nadia Beller; la defensa del consultor ha rechazado esa interpretación. Por otro, peritos detectaron en el dispositivo la dirección de una “cold wallet” de criptomonedas conectada a una red de cuentas que, operando sobre la red Tron —identificada por expertos como una vía habitual para el lavado de activos informal conocido como “cuevas virtuales”—, movió cerca de 66 mil dólares en los últimos once meses. El senador opositor boliviano Leonardo Roca ha sido una de las voces que ha impulsado la revisión de este entramado financiero.

Cerimedo, por su parte, habló desde la cárcel para negar haber actuado en representación del presidente Rodrigo Paz, de quien se distanció públicamente pese a haber sido su asesor. En Argentina, su socio en el sitio La Derecha Diario, Javier Negre, confirmó que Cerimedo le vendió sus acciones del medio minutos antes de ser detenido en el aeropuerto de Viru Viru, un antecedente que alimenta las dudas sobre si el consultor anticipaba su propia captura.

EL PRONTUARIO CHILENO: DE “CASA COMÚN” AL PLEBISCITO DE 2020

El primer rastro documentado de la operación de Cerimedo en Chile se remonta a 2020. Su consultora Numen fue contratada por “Casa Común”, un comando por el Rechazo financiado por empresarios en el marco del plebiscito de entrada del proceso constitucional, y realizó al menos tres encuestas para ese espacio. Una de ellas alcanzó una exposición extraordinaria cuando El Mercurio la llevó a su portada del 6 de septiembre de 2020, mostrando una distancia artificialmente estrecha entre el Apruebo y el Rechazo. La Asociación de Investigadores de Mercado cuestionó duramente la metodología del sondeo por sus nulos estándares de transparencia.

El resultado de las urnas terminó por desnudar la maniobra: el Apruebo obtuvo un 78,28% frente a un 21,72% del Rechazo, una distancia radicalmente distinta a la que aquella encuesta había instalado en la opinión pública.

Pero la relevancia de Casa Común no está solo en aquella encuesta fallida. Por ese espacio pasaron personas que, años más tarde, terminarían ocupando posiciones estratégicas en el gobierno de José Antonio Kast.

DE CASA COMÚN A LA MONEDA: LOS NOMBRES QUE RODEAN AL PRESIDENTE

Distintos medios chilenos han documentado que al menos tres figuras que integraron aquel espacio del Rechazo de 2020 ocupan hoy cargos de primera línea en el Palacio de Gobierno. Alejandro Irarrázaval, hoy jefe de asesores del Segundo Piso; Felipe Costabal, actual director de la Secretaría de Comunicaciones (Secom); e Ignacio Dülger, asesor presidencial y consejero regional que recientemente dejó ese cargo para asumir como director ejecutivo de Acción Republicana.

La trayectoria de Costabal es particularmente relevante: tras su paso por Casa Común, encabezó la estrategia digital de la campaña presidencial de Kast y, tras el triunfo electoral, asumió la conducción de la comunicación oficial del gobierno desde la Secom. Costabal no solo coincidió con Cerimedo en Casa Común, sino que trabajó directamente como creativo en la campaña publicitaria de esa organización, el mismo espacio que contrató al consultor argentino para realizar al menos tres encuestas por redes sociales. Gerardo Jofré, uno de los fundadores de Casa Común, confirmó ese trabajo conjunto, aunque precisó que no fue Costabal quien llevó a Cerimedo a la organización, sino que este ya formaba parte de un círculo de proveedores que transitaba por el comando.

Ninguno de estos antecedentes prueba, por sí solo, que estos asesores hayan participado directamente en operaciones digitales de Cerimedo, ni que el propio Cerimedo haya intervenido en la campaña presidencial de Kast de 2025. Lo que sí establecen, de manera documentada, es que Cerimedo y quienes hoy ocupan posiciones estratégicas en La Moneda coincidieron en el mismo espacio político-electoral del Rechazo.

NEUROC, DRESS Y LA MAQUINARIA DIGITAL QUE DOCUMENTÓ CIPER

El expediente se volvió considerablemente más denso a partir de las revelaciones del Centro de Investigación Periodística (CIPER). Según esta investigación, la cuenta de X “Neuroc” —identificada por Chilevisión como perteneciente al activista de ultraderecha Ricardo Inaiman Barrios— sostuvo en noviembre de 2024 una conversación privada en la que su administrador afirmaba pertenecer a un grupo amplio de activistas digitales de derecha y aseguraba mantener comunicación habitual con el community manager del entorno de Kast. CIPER precisó que no existe evidencia de que ese “CM” fuera Costabal, aunque sí que la estrategia digital de la candidatura estaba entonces bajo su conducción.

La cuenta oficial de José Antonio Kast seguía, además, a Neuroc y a otras cuentas cuestionadas, como “Kasterizado”, cuyos contenidos Neuroc amplificaba de forma sistemática.

Un segundo perfil, conocido como “Dress” y luego rebautizado “DresTrumpi”, intercambió mensajes directos con Iván Poduje, quien más tarde se incorporó al equipo programático de Kast. En junio de 2024, según documentó CIPER, Dress le advirtió que sería objeto de ataques y afirmó tener personas infiltradas en grupos frenteamplistas; Poduje respondió con una frase que hoy se lee de otro modo, aceptando encontrarse con su interlocutor. A este ecosistema se suma una tercera cuenta, “Patito Verde”, también señalada en el debate público por su cercanía con el mismo grupo de perfiles.

Ninguno de estos antecedentes demuestra que el comando de Kast dirigiera a Neuroc o a Dress. Pero sí desmiente la explicación más cómoda —que se trataba de simpatizantes anónimos y aislados— y confirma que existieron contactos documentados entre esas cuentas y personas del entorno político republicano.

El episodio que más ha resonado en La Moneda, sin embargo, ocurrió en el momento mismo en que este ecosistema comenzó a desmantelarse. Tras la detención de Cerimedo en Bolivia, tanto Neuroc como Dress cerraron sus cuentas casi simultáneamente, no sin antes despedirse públicamente quejándose de que el Partido Republicano nunca les había agradecido su trabajo y de solo recibir críticas de esa colectividad. Pero antes de desaparecer de la red social X, el propio administrador de Neuroc hizo una revelación que agrava sustancialmente el caso: aseguró que otra cuenta del mismo ecosistema troll, “Make Chile Fome Again”, pertenecía a Ignacio Dülger, hasta el 11 de agosto asesor del Segundo Piso y hoy director ejecutivo de Acción Republicana.

“Make Chile Fome Again era de Ignacio Dülger”

— Acusación pública del administrador de la cuenta Neuroc, previo al cierre de su perfil en X

Consultado por el medio El Mostrador, el entorno de Dülger confirmó que este efectivamente formó parte de Casa Común en 2020, pero negó categóricamente haber tenido una relación estrecha con Cerimedo y rechazó de plano ser el administrador de “Make Chile Fome Again”.

Con todo, la revelación resulta significativa por partida doble: primero, porque son los propios administradores de estas cuentas —los actores mejor posicionados para saberlo— quienes están señalando vínculos directos entre el ecosistema troll y funcionarios del gobierno; y segundo, porque ocurre exactamente en el momento en que ese entramado digital empieza a desintegrarse ante la presión de la investigación boliviana, dejando al descubierto, aunque sea parcialmente, su propia trastienda.

LA MENTIRA QUE BUSCÓ DESTRUIR A EVELYN MATTHEI

El episodio más grave de esta historia ocurrió durante la campaña presidencial de 2025, cuando cuentas afines al kastismo comenzaron a difundir, cada dos o tres semanas, ataques sistemáticos contra la entonces candidata de Chile Vamos, Evelyn Matthei. La ofensiva escaló hasta la fabricación de contenidos —incluidos videos manipulados— destinados a instalar en la opinión pública la idea de que Matthei padecía Alzheimer y un deterioro cognitivo severo, en momentos en que su candidatura enfrentaba una eventual primaria.

“Eran cada dos o tres semanas un ataque sistemático, donde siempre las cuentas se repetían. Y finalmente, por la época donde podría haber sido la primaria, soltaron lo de que yo tendría Alzheimer”

— Evelyn Matthei, excandidata presidencial.

Matthei ha recordado públicamente que, en su momento, confrontó directamente a José Antonio Kast por esta campaña de desprestigio, y que el hoy Presidente le aseguró, mirándola a los ojos, no tener ninguna relación con esas operaciones —“me lo dijo varias veces en mi cara, mirándome a los ojos”, ha declarado—. Tras la detención de Cerimedo y el hallazgo de una presunta “mini granja de bots” en sus propiedades bolivianas, la excandidata declaró públicamente que nunca creyó esa explicación y que sigue sin creerla.

Matthei ha señalado además la existencia de una fotografía —ya publicada— que mostraría a Cerimedo junto a integrantes del comando de campaña de Kast, aunque hasta el cierre de esta edición dicho registro no ha sido validado de manera independiente por otros medios ni por la propia excandidata con mayor detalle.

ARRAU BAJO LA LUPA: LA FÓRMULA DE LOS “TRENDING TOPICS”

La pieza más reciente —y más sensible políticamente— de este expediente la aportó una investigación de la Unidad de Investigación de Bío Bío publicada el 31 de agosto. Según fuentes que presenciaron de cerca la campaña de segunda vuelta de Kast frente a Jeannette Jara en 2025, el hoy ministro de Seguridad, Martín Arrau —entonces coordinador de esa etapa de la campaña y miembro del círculo más estrecho del Presidente—, le habría señalado a un personero de Chile Vamos que su equipo contaba con una “fórmula infalible” para instalar temas en la conversación de X.

“Martín Arrau dijo que si había un tema importante se lo hicieran saber, porque ellos tenían la capacidad de mantener algo como trending topic durante uno o dos días”

— Fuente de la campaña de Kast, citada por la Unidad de Investigación de Bío Bío

Consultado directamente por esta información, Arrau salió a responder el mismo lunes 31 de agosto. Negó de forma categórica conocer o haber contratado a Cerimedo —“no conozco y menos he contratado para este tipo de acciones que nunca yo he realizado”, afirmó— y entregó su propia explicación sobre cómo su equipo lograba instalar tendencias: aseguró que el despliegue se sustentaba en “un equipo político bien gestionado, que movilizó a personas reales, planificó y programó sus contenidos, instalando legítimamente sus ideas en la conversación pública”, y sostuvo no haberse reunido, conversado ni trabajado nunca con el consultor argentino, ni en Chile ni fuera del país.

La explicación de Arrau no aclara, sin embargo, el método concreto detrás de esa capacidad de sostener tendencias durante uno o dos días, ni identifica quiénes integraban ese “equipo político”. Uno de los consultados por Bío Bío fue enfático: “Arrau era parte de eso claramente y llamó la atención que lo afirmara tan abiertamente”.

KAST ROMPE EL SILENCIO: LO QUE ADMITE Y LO QUE NIEGA

El propio Presidente José Antonio Kast se refirió públicamente al caso por primera vez el 31 de agosto, en conversación con Radio Cooperativa. Consultado de forma directa sobre si conocía a Cerimedo, si había trabajado con él o si el Gobierno mantenía algún vínculo, el Mandatario fue categórico en un punto y matizado en otro.

“Yo, en ninguna de mis campañas, he trabajado con este señor. El gobierno no trabaja, no tiene asesorías con este señor”

— José Antonio Kast, Presidente de la República, en Radio Cooperativa

Pero, consultado si lo conocía, Kast no lo negó: “¿Y si lo conozco? Sí, porque él ha acompañado a distintos líderes políticos en distintas instancias donde nos hemos cruzado y donde nos hemos encontrado”. El Mandatario se refirió además a una fotografía que circula en redes y que lo muestra junto a Cerimedo en Panamá, y la explicó como parte de un encuentro organizado por la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe) al que asistieron siete jefes de Estado de la región, entre ellos el colombiano Gustavo Petro; según Kast, Cerimedo se encontraba ahí como parte de la delegación de otro mandatario, no de la suya.

Sobre el episodio de 2020, Kast reconoció que Cerimedo “habría participado o habría asesorado” a quienes llevaron la campaña del Rechazo en el plebiscito de entrada, pero remarcó que esa campaña “no fue la campaña del Partido Republicano” y que él mismo hizo “una campaña propia”, asumiendo la derrota de ese proceso y desmarcándose del conglomerado que se opuso al texto constitucional en el segundo intento. La explicación de Kast no aborda, sin embargo, las coincidencias documentadas entre Casa Común y tres de sus colaboradores más cercanos, ni las comunicaciones registradas entre cuentas troll y su entorno durante la campaña de 2025.

REPUBLICANOS SABÍA: LA ADVERTENCIA DE ABRIL DE 2025

Uno de los antecedentes más comprometedores surgidos de la investigación de CIPER es una reunión ocurrida el 21 de abril de 2025, meses antes de que estallara la ofensiva contra Matthei. Ese día, una mujer que venía siendo hostigada digitalmente llegó hasta la sede del Partido Republicano y se reunió con su presidente, Arturo Squella. Le entregó una carpeta con antecedentes sobre “Neuroc”, incluyendo información sobre la identidad atribuida a su administrador, mensajes y registros de amenazas, y le pidió que interviniera.

Tres meses después se desató la campaña de desinformación sobre la salud de Matthei. Dos informes internos elaborados posteriormente por Chile Vamos identificaron a Neuroc y Dress entre las cuentas relevantes de esa operación, describiendo un mecanismo en el que determinados perfiles producían contenidos que luego eran amplificados por otras cuentas coordinadas.

Estos antecedentes no prueban que el Partido Republicano controlara esas cuentas. Pero hacen cada vez más difícil sostener la versión de que en el oficialismo nadie conocía su existencia meses antes de que la campaña de desinformación alcanzara su punto más grave.

EL TESTIMONIO DE NADIA BELLER: “HIZO UN NUEVO PRESIDENTE”

La pieza más reciente de este rompecabezas la aportó Nadia Beller, expareja de Cerimedo y víctima del ataque armado que derivó en su detención. Consultada acerca de si el consultor le había hablado de clientes políticos en Chile, Beller respondió que Cerimedo era cercano al entorno de Kast y que, de alguna manera, había participado en su campaña. Según su relato, discutieron porque Cerimedo quería viajar a Chile para asistir al cambio de mando presidencial, y una vez conocido el triunfo de Kast, el consultor celebró el resultado como un logro propio.

“Hizo un nuevo Presidente”

— Frase atribuida a Fernando Cerimedo por su expareja, Nadia Beller.

Beller aclaró que no ha exhibido documentos que acrediten esa participación, y los medios que recogieron su testimonio han sido explícitos en señalar que se trata, por ahora, de declaraciones que deben ser corroboradas y no de prueba judicial. Con todo, su relato introduce preguntas concretas y verificables: si Cerimedo fue invitado a la transmisión del mando, quién lo invitó, quién era su contacto chileno durante la jornada electoral, si existen mensajes entre él e integrantes del comando, y quién pagó eventualmente sus servicios.

Beller entregó además una pista cronológica que abre una nueva línea de investigación: según su relato, Cerimedo se atribuía haber trabajado exitosamente durante “el proceso constituyente” chileno, jactándose de haberlo “ganado”. El problema es que Numen trabajó documentadamente en el plebiscito de 2020, que el Rechazo perdió por amplio margen. Quien sí ganó fue el Rechazo de salida, en el plebiscito del 4 de septiembre de 2022, con un 61,86% de los votos. Entre ambos hitos existe un dato que amerita mayor investigación: Numen SpA fue constituida formalmente en Chile recién en abril de 2022, meses antes de esa segunda votación.

LOS “GENERADORES DE OPINIÓN”: QUÉ VENDÍA REALMENTE NUMEN

Según la descripción que Beller atribuye a Cerimedo, Numen no operaba únicamente con granjas de bots convencionales, sino con un paquete de segmentación de públicos apoyado en inteligencia artificial, capaz de desplegar miles de cuentas que simulaban ser personas reales, identificar intereses de audiencias, intervenir conversaciones y atacar candidaturas específicas. A ese dispositivo se sumaba, según su relato, un equipo de lo que ella describió como “generadores de opinión”: personas reales encargadas de producir contenidos que luego eran amplificados por las cuentas automatizadas.

El concepto resulta especialmente relevante a la luz de los antecedentes ya documentados sobre Neuroc y Dress, que —de acuerdo con la reconstrucción periodística disponible— no operaban como simples bots, sino como cuentas administradas por personas con vínculos y comunicación directa con integrantes del entorno político de Kast. La distinción importa: un bot es fácil de detectar y desactivar; un operador humano que produce contenido de forma sostenida y coordinada es mucho más difícil de rastrear y, potencialmente, mucho más eficaz para instalar una narrativa falsa.

EL CONGRESO EXIGE RESPUESTAS

La revelación del caso ha activado a distintos sectores del Congreso. El diputado independiente Jaime Araya envió un oficio a Alejandro Irarrázaval, jefe de asesores del Segundo Piso, exigiéndole aclarar si contrató servicios de Cerimedo o si compartió con él trabajos y espacios políticos durante estos años.

El diputado del Frente Amplio Gonzalo Winter, por su parte, dirigió un oficio al Ministerio Secretaría General de Gobierno para determinar si la Secom ha mantenido algún vínculo —coordinación, entrega de minutas, orientación de contenidos, contactos o pagos— con las cuentas anónimas Neuroc, DresTrumpi y Patito Verde. Winter sustentó su solicitud en un episodio ocurrido en marzo de 2026, cuando esos mismos perfiles declararon públicamente estar en “huelga” contra la Secom y dejaron de difundir contenido oficial, utilizando explícitamente la palabra “minuta” para describir el material que decían recibir. El oficio apunta también, de manera directa, a Felipe Costabal, actual jefe de la Secom, a quien se le pide precisar si él u otros funcionarios mantuvieron relaciones profesionales o contractuales con Cerimedo, Numen o Casa Común, además de la nómina, remuneraciones y contratos de publicidad digital del equipo de redes sociales del ministerio.

El diputado Juan Santana (PS), por su parte, presentó una denuncia formal ante el Ministerio Público —dirigida a la Unidad Especializada en Delitos Económicos, Medioambientales, Ciberdelitos y Lavado de Activos (Ulddeco)— solicitando investigar la actividad de Cerimedo en Chile y la eventual existencia de una red de cuentas coordinadas, entre ellas las que atacaron a Evelyn Matthei. La presentación recuerda además que Numen SpA fue constituida en Chile por el abogado Enrique García —fotografiado junto a Cerimedo y Franco Parisi en Argentina, e integrante del Comité Técnico de Admisibilidad del segundo proceso constituyente con el respaldo del Partido de la Gente—. Según fuentes consultadas por la Unidad de Investigación de Bío Bío, hasta el cierre de esta edición la Fiscalía aún no resolvía si abre una investigación penal, a la espera de determinar qué delitos podrían configurarse.

El diputado Daniel Manouchehri emplazó directamente al Presidente Kast a responder públicamente si conoce a Cerimedo, si este trabajó para su campaña presidencial, quién lo habría contratado y pagado, si coordinó cuentas falsas y campañas de desprestigio contra adversarios políticos, y si esas prácticas continúan vigentes en su gobierno.

UNA COMISIÓN INVESTIGADORA EN EL CONGRESO

El diputado independiente José Montalva anunció gestiones para impulsar la creación de una Comisión Especial Investigadora en la Cámara de Diputados, con el objetivo de revisar eventuales operaciones de manipulación digital en los procesos electorales chilenos desde 2020, a partir de los antecedentes vinculados a Cerimedo. Según planteó el propio parlamentario, la comisión debería esclarecer quién contrató y financió esas eventuales operaciones digitales, cuándo se realizaron los pagos, y qué antecedentes manejaron las instituciones fiscalizadoras, incluido el Servicio Electoral (Servel).

“¿Hay conexión ahí? ¿Quién pagó eso? ¿Cuándo se pagó?”

— José Montalva, diputado independiente

Montalva planteó además que la eventual investigación debería abordar el uso de bots y deepfakes, incluidos los contenidos manipulados que afectaron a Evelyn Matthei, revisando los procesos electorales “por lo menos desde el 2020”. Hasta el cierre de esta edición, la comisión no estaba formalmente constituida y el diputado se encontraba reuniendo los apoyos necesarios en la Cámara. En paralelo, los diputados Jaime Araya, Daniel Manouchehri y Juan Santana oficiaron también al Servel para solicitar antecedentes sobre eventuales nexos entre Numen y asesores del gobierno de Kast.

La controversia ha llegado incluso al terreno electoral futuro: la excandidata presidencial oficialista Jeannette Jara exigió públicamente que el Gobierno transparente sus vínculos con Cerimedo y con las cuentas troll señaladas en la investigación, en momentos en que el caso se instala como uno de los primeros grandes test de transparencia del actual gobierno.

DE LA EVASIVA AL DESMENTIDO DIRECTO: LA RESPUESTA DE LA MONEDA

Durante la primera semana del caso, la respuesta oficial del Gobierno fue esquiva. Consultado por la prensa sobre las acusaciones de Matthei, el ministro del Interior y vocero de Gobierno, Claudio Alvarado, evitó pronunciarse sobre el fondo del asunto, señalando que las prioridades del Ejecutivo estaban puestas en crecimiento económico, empleo y seguridad, y que no tenía sentido para el Gobierno distraerse con esta polémica. El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, fue algo más directo al asegurar que no existía ningún vínculo que el Ejecutivo pudiera reconocer entre sus funcionarios y Cerimedo, aunque sin abordar el paso de al menos tres asesores presidenciales por Casa Común.

Recién el 31 de agosto, con las declaraciones públicas de Martín Arrau y del propio Presidente Kast detalladas más arriba, el Gobierno pasó de la evasiva genérica a una negativa explícita y personal: ambos negaron cualquier trabajo conjunto con Cerimedo, aunque —como se ha detallado— sin resolver del todo las preguntas sobre el entramado de cuentas troll ni sobre el paso de su entorno más cercano por el mismo espacio donde operó Numen en 2020.

LO QUE TODAVÍA FALTA POR SABERSE

Hasta el cierre de esta edición, ningún medio ha logrado establecer una prueba documental directa —contratos, transferencias, correos electrónicos— que confirme que Fernando Cerimedo trabajó formalmente para la campaña presidencial de José Antonio Kast en 2025, ni que la Secretaría de Comunicaciones del gobierno haya financiado, coordinado o dirigido una red de cuentas anónimas. Tampoco existe evidencia pública de que Neuroc o Dress hayan estado bajo el control directo de Cerimedo. El propio Kast y el ministro Arrau han negado explícitamente, con nombre y apellido, cualquier vínculo laboral con el consultor.

Lo que sí está establecido, con distintos grados de solidez documental, es una cadena de coincidencias difícil de ignorar: Cerimedo trabajó en Chile desde 2020 y el propio Kast reconoce conocerlo personalmente; su empresa Numen fue contratada por el mismo comando del que salieron tres de los actuales colaboradores más cercanos del Presidente; Felipe Costabal, hoy jefe de la Secom, trabajó directamente como creativo en la campaña publicitaria de ese mismo comando que contrató a Cerimedo, y terminó dirigiendo la estrategia digital de la candidatura de Kast; cuentas troll vinculadas a esa candidatura mantuvieron comunicación documentada con integrantes de su entorno; el propio administrador de Neuroc señaló, antes de cerrar su cuenta, a un asesor del Segundo Piso como operador de otra cuenta del mismo ecosistema; el actual ministro de Seguridad reconoció, según múltiples testigos de campaña, haber ofrecido una capacidad propia para sostener tendencias en X durante la segunda vuelta; el Partido Republicano fue advertido sobre una de esas cuentas meses antes de que se desatara la campaña de desprestigio contra Matthei; y la expareja de Cerimedo, con acceso privilegiado a su vida profesional, sostiene que el consultor participó de algún modo en la elección que llevó a Kast al poder. Un diputado independiente impulsa ya una Comisión Investigadora para esclarecer, entre otras cosas, quién pagó por estas operaciones.

La investigación judicial boliviana —que ya ha derivado en allanamientos, el hallazgo de cientos de miles de dólares en efectivo, pericias sobre mensajes de voz y el rastreo de una billetera cripto conectada a movimientos por unos 66 mil dólares— y las solicitudes de resguardo de evidencia digital presentadas en Chile podrían, en las próximas semanas, transformar estas preguntas políticas en respuestas verificables. Mientras eso ocurre, la pregunta de fondo sigue abierta: cuánto de la voluntad ciudadana chilena, en al menos dos procesos eleccionarios recientes, fue moldeada por una maquinaria de mentiras diseñada específicamente para ese propósito.

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