«El cordón sanitario no se toca: la calle alemana dice ‘nunca más’ a la AfD»
Una plataforma de 100 organizaciones convocó movilizaciones en las principales ciudades del país, a una semana de las elecciones regionales donde la ultraderecha podría ganar en Mecklemburgo-Antepomerania.
Berlín, 12 de septiembre de 2026 (agencias).- La calle alemana respondió con contundencia al avance de la ultraderecha. Este sábado, varias decenas de miles de personas salieron a manifestarse simultáneamente en las principales ciudades del país en rechazo al auge de Alternativa para Alemania (AfD), partido que hace una semana ganó las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt y que por primera vez tiene opciones reales de gobernar un Land.
La movilización, convocada por una plataforma integrada por cerca de 100 organizaciones sociales, iniciativas ciudadanas y sindicatos, tuvo su epicentro en Berlín, donde entre 13.000 y 14.000 personas convergieron —desde siete marchas distintas— ante el Ayuntamiento. La policía desplegó 1.800 agentes para el operativo.
Pero la capital no fue la única escena de protesta. En Düsseldorf, en el oeste, unas 20.000 personas tomaron las calles; en Hamburgo, al norte, los organizadores hablaron de 25.000 manifestantes, cifra aún no confirmada por las autoridades; en Leipzig, 5.000 personas corearon consignas como «Todos contra el fascismo», y en Múnich, varios miles se concentraron con un reclamo más duro: instar al Tribunal Constitucional a estudiar la ilegalización de los partidos calificados como extremistas, categoría que alcanza a la estructura federal de la AfD.
El mensaje central de la convocatoria fue político y directo: «Las elecciones de Sajonia-Anhalt tienen que ser un punto de inflexión, si queremos detener a la AfD». Y el mecanismo propuesto, reivindicar sin condiciones el llamado cordón sanitario: «Ninguna cooperación con AfD, en ningún sitio», pese a que en Sajonia-Anhalt la alianza populista de izquierda BSW negocia una abstención que facilitaría la investidura.
La cuenta regresiva electoral
Las protestas tienen un contexto inmediato: este domingo la AfD celebra su cierre de campaña en Berlín, de cara a las elecciones regionales de la ciudad-estado del próximo fin de semana, donde los sondeos la colocan en tercer lugar, por detrás de La Izquierda y de la CDU, lejos de su resultado en Sajonia-Anhalt.
El verdadero test, sin embargo, llegará el 20 de septiembre, cuando Mecklemburgo-Antepomerania, al noreste, celebre sus comicios. Allí la ultraderecha se perfila como ganadora con cerca de un 36% de los votos, en un ajustado duelo por el primer puesto con el Partido Socialdemócrata (SPD). Las movilizaciones ciudadanas de este fin de semana buscan precisamente pesar sobre ese escenario: convertir la indignación en vallas democráticas antes de que sea tarde.
