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El dilema impositivo de Chile: ¿Por qué el gobierno rechazó el acuerdo global de la ONU sobre grandes empresas?

Para supuestamente resguardar la autonomía de la política económica local, La Moneda se resta de las reglas antielusión internacional, quedando fuera de los nuevos mecanismos globales de intercambio de datos.

El Gobierno de Chile, encabezado por el presidente José Antonio Kast, confirmó la retirada del país de las negociaciones multinacionales para la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cooperación Tributaria Internacional. La decisión, oficializada por el Ministerio de Relaciones Exteriores tras la quinta ronda de sesiones en la sede de la ONU en Nueva York, se fundamenta en «incertidumbres jurídicas y técnicas» que, según el Ejecutivo, pondrían en riesgo la soberanía fiscal y el marco constitucional chileno.

El instrumento multilateral —cuyo proceso legislativo global comenzó en 2025 y está presupuestado para concluir en 2027— fue ideado principalmente por bloques de países en desarrollo. Su objetivo central es rediseñar la gobernanza fiscal global: combatir la elusión y evasión transfronteriza, erradicar flujos financieros ilícitos y obligar a las multinacionales y gigantes de la economía digital a tributar en los países donde efectivamente generan valor y ganancias.

Los argumentos de la Cancillería

Mediante un comunicado de prensa, el Ministerio de Relaciones Exteriores chileno detalló que la decisión responde a un análisis exhaustivo del texto en debate, concluyendo que la redacción actual impone condicionantes incompatibles con la autonomía económica del país:

  • Riesgo a la soberanía tributaria: La Cancillería argumentó que el borrador actual genera vacíos e incertidumbres respecto a su alcance, lo que podría obligar al Estado chileno a supeditar su política interna a normativas globales vinculantes.
  • Incompatibilidad normativa: El Ejecutivo enfatizó que cualquier tratado internacional debe alinearse estrictamente con la Constitución Política de la República, la política fiscal vigente y los acuerdos bilaterales suscritos con anterioridad.
  • Margen de acción: Al restarse del proceso, el Gobierno busca salvaguardar la autonomía en la fijación de impuestos y mantener intacta su estrategia de atracción de inversiones.

Costos e implicancias diplomáticas

Si bien la desvinculación busca proteger la potestad del Estado sobre su sistema impositivo, analistas y el propio marco del tratado advierten sobre los efectos colaterales de este aislamiento multilateral:

DimensiónAlcance de la decisión
Soberanía y ControlChile mantiene un control 100% autónomo sobre sus leyes tributarias y evita someterse a arbitrajes u órganos rectores globales imprevistos.
Aislamiento TécnicoEl país queda al margen del intercambio automático de información financiera avanzada y de los nuevos estándares globales contra la evasión.
Influencia DiplomáticaChile pierde su capacidad de voto y debate en la redacción de las futuras reglas del comercio internacional. No participará en la sexta ronda programada entre noviembre y diciembre en Nairobi, Kenia.

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