La trama bielorrusa estalla en la Suprema: US$95 mil, cinco sobres y una ministra que no se inhabilitó. La confesión que hunde aún más a Angela Vivanco
Gonzalo Migueles confesó ante la fiscalía que la exministra sabía de los pagos por la causa de CBM, detalle que contradice ambos testimonios anteriores y que le valió salir de prisión preventiva.
Gonzalo Migueles, expareja de la exministra de la Corte Suprema Ángela Vivanco, entregó un nuevo testimonio de 12 páginas al Ministerio Público —con fecha 3 de septiembre, en las oficinas del OS7— en el que sostiene que la entonces jueza supo desde septiembre de 2023 que él recibiría dinero del abogado Eduardo Lagos si el consorcio bielorruso Belaz-Movitec (CBM) obtenía fallos favorables en la Corte Suprema.
El punto es crítico: días después de esa supuesta conversación, Vivanco —quien presidía la Tercera Sala— votó a favor de dos recursos de CBM que obligaron a Codelco a pagar $5.441 millones al consorcio. Según Migueles, la exministra no se inhabilitó pese a conocer el acuerdo económico entre su entonces pareja y el abogado del caso que ella debía fallar.
La confesión y su precio. La fiscalía reconoció parte de este testimonio como colaboración eficaz, beneficio que permitió a Migueles salir de prisión preventiva el 30 de septiembre pasado. En su relato, admitió recibir cinco pagos de Lagos vinculados a la causa CBM, por un total de US$95 mil: un sobre con US$15 mil en julio de 2023, otros US$15 mil en diciembre de ese año, dos entregas de US$10 mil en febrero de 2024 —a través de la casa de cambio Inversiones Suiza— y US$45 mil en junio de 2024, el monto mayor.
Gestiones, según Migueles. El testigo aseguró que le transmitió a Vivanco, a pedido de Lagos, consultas sobre la estrategia del recurso de protección, que ella revisó el borrador del escrito y que, cuando la causa llegó a la Suprema, le pidió que el recurso se viera rápido por ser ella la presidenta de la sala. «Me señalaba que haría lo posible», declaró. En todo momento, Migueles circunscribió la iniciativa de los pagos a Lagos, excluyendo a los otros dos abogados del estudio, Gabriel Silber y Mario Vargas, e insistió en que Vivanco nunca recibió dinero directo, aunque admitió que parte de esos fondos se usó en gastos de la vida en común de la pareja, incluido arriendo y un viaje a Buenos Aires en diciembre de 2023.
Contradicciones. La nueva versión choca frontalmente con el primer testimonio de Migueles (23 de abril), en el que aseguró que Vivanco «nunca supo lo de la plata», y también con la declaración de la propia exministra (6 de agosto), quien afirmó no haber hablado jamás de la causa CBM con Migueles ni con los abogados. Además, Migueles modificó su relato inicial sobre las consultas «encubiertas», admitiendo ahora que le dijo a Vivanco que venían de Lagos.
Migueles declaró arrepentido: «Hoy estoy arrepentido, me da vergüenza, pero no creí haber hecho nada que estuviera reñido con la justicia, creí que era una paleteada o un favor entre amigos». Vivanco señaló a CIPER no conocer el contenido de la declaración; el abogado de Lagos, Marcelo Abujiar, declinó referirse al tema.
