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Un frágil Imacec de 0,2% desnuda la incapacidad de la economía chilena para despegar en 2026

La economía nacional sobrevive al margen de dos meses consecutivos de contracción gracias a un rebote temporal del consumo en septiembre, pero la debilidad estructural de la producción de bienes deja al país expuesto a un balance anual negativo.

La economía chilena logró apenas un respiro nominal en septiembre, pero continúa transitando por una cornisa sumamente frágil. De acuerdo con el último informe del Banco Central, el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) anotó un tímido crecimiento interanual del 0,2%, una cifra que, si bien interrumpe momentáneamente las caídas consecutivas registradas en julio (-1,5%) y agosto (-1,0%), expone con crudeza la debilidad estructural que arrastra el aparato productivo nacional y mantiene encendidas las alarmas ante el riesgo inminente de un decrecimiento general al cierre de este 2026. Con este dato,  el tercer trimestre registra una caída de 0,8%, que va a ser confirmado por el mismo Banco Central en las próximas Cuentas Nacionales, completando los tres períodos de lo que ha transcurrido del año, en rojo.

Un repunte sostenido con pies de barro

El leve avance del noveno mes del año —que contó con un día hábil extra en comparación con el mismo periodo de 2025— estuvo marcado por un fuerte contraste sectorial. Mientras que el Imacec no minero mostró un desempeño más dinámico con un alza anual del 2,0% (impulsado fundamentalmente por el comercio mayorista y minorista debido al empuje temporal de las Fiestas Patrias, además de un incremento en la industria manufacturera y los servicios de salud), este impulso se vio casi totalmente neutralizado por un factor crítico: el desplome de la minería, que se contrajo un 12,1% en doce meses.

Esta profunda caída en la principal industria del país no responde a un fenómeno aislado, sino a una suma de vulnerabilidades operativas: menores leyes del mineral y suspensiones temporales de faenas que lastraron de forma directa la producción de bienes, restándole más de un punto y medio porcentual al resultado general de la economía.

El fantasma del decrecimiento y la sombra del tercer trimestre

Más allá de la moderada expansión mensual desestacionalizada del 1,9% —explicada principalmente por un rebote técnico frente al mes anterior, fuertemente castigado por temporales y mantenciones—, los analistas y expertos advierten que el panorama macroeconómico global del año sigue siendo de estancamiento profundo.

La incapacidad de consolidar una senda de crecimiento robusto deja al país altamente expuesto a shocks de oferta y a la debilidad de la inversión privada. Con este escenario, todas las miradas apuntan ahora hacia el próximo 18 de noviembre, fecha en la que el Banco Central publicará las Cuentas Nacionales con el consolidado del PIB del tercer trimestre, un informe que terminará por trazar la ruta definitiva sobre si la economía chilena logrará esquivar el fantasma del decrecimiento o si, por el contrario, cerrará el ejercicio fiscal con balances en rojo.

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