Kast desautoriza a sus ministros: Cancela exigencia de firma de decreto sobre Magallanes antes de encuentro con Milei
El mandatario chileno descartó exigir a la Casa Rosada la anulación de la norma de 2021, contradiciendo la postura pública expuesta por Pérez Mackenna y Barros a las puertas del arribo del líder argentino a Santiago.
En la antesala del encuentro bilateral previsto en el Palacio de La Moneda, la estrategia diplomática chilena respecto al conflicto por la soberanía en el extremo austral experimentó un drástico e imprevisto viraje. El Presidente José Antonio Kast, desde la fragata Prat desplegada en el Estrecho de Magallanes, declaró que su gobierno no exigirá a su par argentino, Javier Milei, la firma del documento que deroga el polémico Decreto Administrativa 457/2021. La postura del Mandatario dio por “zanjado” el asunto sobre la base de los tratados internacionales vigentes, contradiciendo directamente las gestiones e instructivos públicos comunicados horas antes por sus propios secretarios de Estado.
Durante los días previos y la misma mañana de la declaración presidencial, los titulares de Relaciones Exteriores y Defensa habían articulado una posición unificada de presión sobre Buenos Aires. El canciller Francisco Pérez Mackenna había sostenido ante la prensa que la derogación formal del decreto trasandino constituía un “tema central” para la reunión bilateral, recordando que se trataba de un compromiso asumido por la diplomacia argentina desde marzo. Por su parte, el ministro de Defensa, Fernando Barros, había confirmado públicamente la existencia de un borrador definitivo redactado y «listo para la firma» del mandatario argentino, asegurando que en La Moneda se encontraban a la espera de dicho acto administrativo para dar por cerrado el episodio originado por la tesis de una soberanía compartida.
El giro anunciado por Kast desactivó la línea discursiva de su gabinete de un plumazo. Al justificar la decisión de cancelar la exigencia formal, el jefe de Estado argumentó que la soberanía chilena sobre el Estrecho es indiscutible e inalterable en virtud del derecho internacional. «Argentina no tiene ni tendrá jamás soberanía ni control sobre el Estrecho de Magallanes», aseveró, planteando que solicitar una firma adicional resulta innecesario ante la solidez de los límites históricos.
La desautorización tácita al Canciller y al Ministro de Defensa generó inmediatas reacciones en el Congreso Nacional. Mientras desde la oposición criticaron la falta de firmeza institucional antes de la cita con Milei, en sectores del oficialismo y la derecha parlamentaria surgieron llamados a sostener una política de Estado inflexible que exija certidumbre jurídica frente a los decretos y declaraciones del país vecino.
