El pulso de la economía: Banco Central se mantiene firme en el 4,5% y deja la puerta abierta a todo escenario
La decisión unánime del Consejo llega en un momento crítico: la actividad está por debajo de lo esperado, pero los precios de los combustibles empujan la inflación al alza, lo que obliga a una evaluación constante y a una política de «reunión a reunión».
El Banco Central de Chile (BCCh) decidió, por unanimidad, mantener su Tasa de Política Monetaria (TPM) en el 4,5%. La medida, que ya era anticipada por el mercado, se fundamenta en un complejo escenario de estanflación local: la economía muestra signos de debilidad más persistentes de lo previsto, mientras que la inflación sigue presionada al alza por el conflicto en Medio Oriente y el consiguiente encarecimiento de los combustibles.
Si bien se espera que la actividad nacional repunte hacia 2027, impulsada por factores como la Ley de Reconstrucción, el ente emisor no descarta que la desaceleración actual sea más duradera de lo proyectado en su último Informe de Política Monetaria (IPoM), sumado a una demanda interna que se ha contraído. En el frente externo, la escalada bélica entre Estados Unidos e Irán ha acercado el barril de petróleo a los US$100, un shock de oferta que ya se refleja en el precio de las bencinas y mantiene en vilo a los mercados globales.
El dato del IPC de agosto, que registró un alza anual del 4,1%, confirma que el repunte inflacionario sigue estando determinado en gran parte por la energía, aunque la inflación subyacente (que excluye volátiles) se mantiene más estable en un 3,3%. Las expectativas del mercado a dos años plazo siguen ancladas en el 3%, la meta del Banco Central.
En este contexto de alta incertidumbre, el Consejo, liderado por Rosanna Costa, enfatizó que mantendrá un enfoque de cautela y evaluación «reunión a reunión». La decisión futura dependerá de si el alza del petróleo logra trasladarse de forma persistente a otros precios de la economía, lo que podría incluso llevar a un nuevo escenario de alza de tasas, o si, por el contrario, la debilidad de la demanda interna logra contener las presiones inflacionarias.
