Cuatro años en la cima: Chile lidera la IA de la región, aunque muy lejos de la élite mundial
El Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial 2026 confirmó a Chile como el ecosistema más maduro de América Latina, con Brasil y Uruguay como escoltas. La comparación internacional, sin embargo, es implacable: los países de referencia disponen de 29 veces más capacidad de cómputo por habitante que la región.
El ILIA 2026, elaborado por CENIA y CEPAL con respaldo de la Unión Europea, volvió a coronar a Chile como el ecosistema de inteligencia artificial más maduro de América Latina. Sin embargo, el informe también retrata un gigante con pies de barro: escasa capacidad de cómputo, baja adopción empresarial y un financiamiento que aún no despega.
Por cuarto año consecutivo, Chile se ubicó en la cima del Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA), el instrumento que mide la madurez de los ecosistemas de IA en 20 países de la región. Con 71,4 puntos, el país superó a Brasil (68,4) y Uruguay (67,0), consolidándose en el grupo de naciones «pioneras» —aquellas que superan los 60 puntos—, mientras el resto de los países evaluados se mantiene en la categoría de «exploradores».
La cuarta edición del estudio, presentada por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile (CENIA) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), con financiamiento de la Unión Europea a través de la estrategia Global Gateway, amplió su medición a 126 subindicadores e incorporó por primera vez a Trinidad y Tobago. Además, añadió una comparación internacional con cinco países extrarregionales —Alemania, España, Estonia, Portugal y Singapur—, seleccionados por sus distintas escalas económicas y trayectorias de desarrollo en IA.
Luces: conocimiento e investigación de primer nivel
Las fortalezas del ecosistema chileno se concentran en tres dimensiones: investigación (78,6 puntos), investigación, desarrollo y adopción (73,7) y factores habilitantes (63,5). El país registra la mayor producción científica en IA de la región, con 41,9 publicaciones por millón de habitantes, la cifra más alta de América Latina.
«Como instrumento, el índice nos da muchas oportunidades. Las conclusiones nos ayudan a retomar como gobierno medidas muy claras sobre cómo usar los recursos y qué políticas públicas debemos incentivar», destacó la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao. La secretaria de Estado subrayó que la IA «no depende solamente de una tecnología ni de un país» y que puede contribuir a resolver problemas complejos, abriendo necesidades en ciberseguridad y formación técnica.
Sombras: cómputo, empresas y presupuesto
Pese al liderazgo general, el informe advierte rezagos estructurales que limitan el escalamiento del ecosistema. Chile concentra apenas el 2,1% de las unidades de procesamiento gráfico (GPU) de la región, un insumo fuertemente monopolizado por Brasil, que reúne el 87,7% de las GPU y el 92% de la capacidad de procesamiento regional. La adopción de IA en el sector productivo privado chileno alcanza solo un 13,5%, el gasto nacional en I+D se mantiene en 0,39% del PIB y el país aún no cuenta con un presupuesto definido para ejecutar su Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial.
«El partido de la IA se juega en equipo porque las capacidades están distribuidas. En conjunto podemos hacer mucho más; hay potencial para compartir energías renovables, cómputo, talento y datos», señaló Pablo Barceló, investigador principal de CENIA. «Es clave que la región invierta en cómputo y desarrolle certezas jurídicas para utilizar los datos disponibles», agregó.
La brecha con el resto del mundo
La comparación internacional que estrena el ILIA 2026 evidencia distancias considerables. Los cinco países extrarregionales disponen, en promedio, de cerca de 29 veces más GPU por millón de habitantes que América Latina y el Caribe. En adopción empresarial masiva, mientras el 66% de las grandes compañías de esos países utiliza IA, en la región la cifra llega al 27,6% en grandes firmas y desciende al 6,8% en pequeñas empresas.
En materia de gobernanza, el 85% de los países latinoamericanos cuenta con una estrategia nacional de IA vigente o en elaboración, y el 75% dispone de una institución responsable de conducirla. Sin embargo, solo Brasil y Colombia explicitan un presupuesto para ejecutarla, lo que revela que el desafío pendiente es avanzar desde la planificación hacia la implementación efectiva.
El director de CENIA, Álvaro Soto, llamó a mirar «la película completa»: «Necesitamos preparar a nuestras nuevas generaciones para una nueva sociedad donde el cómputo va a estar en todos lados: nuestro hospital, nuestro colegio, en nuestras casas. La Inteligencia Artificial ha ido tomando parte de nuestras medidas, y no es solo una tecnología».
Los organismos promotores concluyen que la soberanía tecnológica de Chile y la región no pasa por la autosuficiencia, sino por fortalecer capacidades propias y avanzar en alianzas regionales para compartir supercómputo y establecer marcos regulatorios claros en materia de datos.
