Embajador de EE.UU. cruza otra línea: ofrece defender Magallanes a cambio de alineamiento
Pese a una nota de protesta y a reprimendas verbales de la Cancillería, Brandon Judd insiste en intervenir. Parlamentarios de oposición le exigen a Kast pedirle a Trump que lo retire.
El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, volvió a provocar un conflicto diplomático. Esta vez planteó que la ayuda estadounidense para resguardar los derechos chilenos sobre el Estrecho de Magallanes tiene un precio: que Chile trabaje con Washington en los asuntos que Washington define como prioritarios.
El mensaje lo entregó este miércoles en Las Condes, durante la quinta versión del Día del Comercio Global, organizado por la Fundación CSAV. Según su razonamiento, la relación bilateral va más allá del comercio. Si Chile quiere que continúe, y quiere contar con los recursos estadounidenses contra el crimen organizado y con un aliado que respalde sus derechos sobre el Estrecho, «tendrán que trabajar con nosotros en los temas que son importantes para nosotros». Esos temas, agregó, son vitales para la seguridad nacional de su país.
La advertencia llega en un momento sensible, cuando la soberanía del Estrecho ha sido puesta en discusión por ciertas autoridades argentinas. Además, el Senado acababa de realizar una sesión especial sobre la eventual adhesión de Chile al Escudo de las Américas.
En la misma intervención, el embajador dijo que a Washington no le molesta que Chile comercie con China. Sin embargo, el proyecto Chile-China Express, un cable submarino de fibra óptica entre Valparaíso y Hong Kong, sigue siendo visto por Estados Unidos como un riesgo para la infraestructura crítica de la región. Judd también mencionó que su país observa la posibilidad de que Chile refine cobre en su territorio, además de la cadena de suministro y las expansiones portuarias.
La respuesta chilena
El canciller Francisco Pérez Mackenna respondió desde el Congreso que el Estrecho «fue, es y será siempre chileno» y que el país puede defender su soberanía sin apoyo de nadie, como lo ha hecho durante 200 años. Consultado sobre si volverá a llamar la atención al embajador, dijo que es algo que tendrán que evaluar, y que antes debe revisar el detalle de sus palabras.
El canciller recordó que Judd ya recibió una nota de protesta de Chile y reconvenciones verbales reiteradas por su intromisión en asuntos internos. Esto ocurre además tras un episodio de septiembre, cuando el embajador dijo que, si sus respuestas molestaban, «es su problema».
El senador independiente por Magallanes, Karim Bianchi, reaccionó con un video dirigido al embajador. Le preguntó «¿Qué se cree?», afirmó que Estados Unidos puede ser socio pero no tutor de Chile y cerró con una frase: «con Magallanes no se metan».
El diputado socialista Nelson Venegas, que interpeló al canciller, fue más lejos. Sostuvo que las intervenciones del embajador son reiteradas, que representan un nivel de injerencia que nunca antes había hecho un diplomático extranjero en Chile y que ya no da para más. Pidió que el Presidente Kast solicite a Donald Trump el retiro de Judd. Si no se adopta una medida concreta, advirtió, Chile estaría cediendo soberanía, en el contexto de la doctrina Donroe y del Escudo de las Américas.
