Terremoto 7,7 en Panamá: sismo estremeció a medio país y puso en alerta a cuatro naciones
Con epicentro en la provincia de Herrera, el movimiento obligó a evacuar edificios en la capital, suspendió el metro y el aeropuerto de Tocumen, y activó —y luego desactivó— una advertencia de tsunami que llegó hasta Isla de Pascua.
Panamá vivió este viernes uno de los días más convulsos de su historia sísmica reciente: un terremoto de magnitud 7,7 sacudió el centro-sur del país a las 12:56 hora local, con epicentro a escasos 10 kilómetros de Pitaloza Arriba, en la provincia de Herrera, a orillas del Pacífico.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ajustó en tres ocasiones la medición del evento —primero la calculó en 8,0, luego en 7,6 y finalmente en 7,7— y estimó que cerca de 4,6 millones de personas sintieron sacudidas de moderadas a severas.
La superficialidad del movimiento, a solo 12,6 kilómetros de profundidad, multiplicó su potencial destructivo.
El impacto fue inmediato. En Ciudad de Panamá, a unos 200 kilómetros del epicentro, rascacielos y edificios de la antigua zona bancaria fueron desalojados; el aeropuerto internacional de Tocumen y las dos líneas de metro de la capital suspendieron temporalmente sus operaciones, mientras el Ministerio de Educación canceló las clases vespertinas. El Canal de Panamá, sin embargo, continuó operando con normalidad. Más de 30 réplicas se registraron en las horas siguientes, una de ellas de magnitud 6,6 en Río Grande.
En la primera ola informativa, el Sistema de Alerta de Tsunamis de EE. UU. advirtió sobre olas peligrosas potenciales para Colombia, Costa Rica, Chile y México, un pronóstico que luego fue retirado. Chile llegó a decretar estado de precaución para Isla de Pascua, con una posible llegada de ola estimada para las 22:41, antes de que el SHOA cancelara totalmente la amenaza mediante su boletín número tres
El presidente panameño, José Raúl Mulino, pidió calma a la población e instruyó a sus ministros a reportar los efectos, advirtiendo que «no se debe usar lo sucedido para generar alarmas y desorden». Colombia, por su parte, descartó riesgo en su costa pacífica y ofreció asistencia al país vecino.
Un dato añade una ironía dramática al episodio: el terremoto ocurrió apenas tres días antes del simulacro nacional de evacuación que Panamá tenía programado. Y llega, además, en un año ya marcado por sismos devastadores en Colombia y Venezuela.
El balance de daños y posibles víctimas seguía en evaluación al cierre de esta nota.
