Cerimedo, Numen y los hombres de Kast: la cadena que nadie ha explicado
Tres asesores presidenciales pasaron por el mismo comando que contrató al “Rey de los Trolls”. Hoy, con su artífice preso en Bolivia, el gobierno chileno enfrenta preguntas que hasta ahora ha evitado responder.
¿Hasta dónde una elección es legítima y hasta dónde es fraudulenta cuando se construye sobre mentiras? ¿Qué queda de la voluntad popular cuando esa voluntad fue moldeada con promesas falsas, metáforas vaciadas de contenido, engaños abiertos y directos, control editorial casi absoluto de medios afines y, como si fuera poco, un ejército de cuentas automatizadas y operadores anónimos dedicados a inundar las redes con desinformación? La pregunta no es retórica ni exagerada. Es, literalmente, lo que hoy investiga la justicia de Bolivia a propósito de un consultor argentino que trabajó, según múltiples antecedentes periodísticos y judiciales, para procesos electorales en Argentina, Brasil, Honduras, Bolivia y también en Chile.
En nuestro país, esa maquinaria no se quedó en el terreno de la propaganda agresiva o la exageración política habitual. Cruzó una línea mucho más grave: la fabricación deliberada de una enfermedad inexistente para destruir a una candidata presidencial. A Evelyn Matthei, cuentas trolls afines a la candidatura de José Antonio Kast le inventaron un diagnóstico de Alzheimer y deterioro cognitivo, difundido mediante videos manipulados y campañas coordinadas, en uno de los episodios de guerra sucia digital más graves de la historia electoral reciente de Chile. Si una elección se decide, aunque sea parcialmente, mediante ese tipo de operaciones, cabe preguntarse con toda seriedad cuánto de esa elección expresó realmente la voluntad informada de la ciudadanía y cuánto fue el resultado de una ingeniería del engaño.
UNA DETENCIÓN QUE SACUDIÓ AL CONTINENTE
Fernando Cerimedo, consultor político argentino de 45 años, fundador de La Derecha Diario y dueño de la consultora Numen, fue detenido en la madrugada del 18 de agosto de 2026 en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, horas después de un ataque armado sufrido por su expareja, la abogada boliviana Nadia Beller, entonces embarazada. La Fiscalía boliviana lo imputó por tentativa de feminicidio y un tribunal decretó su prisión preventiva por 180 días en el penal de Palmasola.
El caso escaló rápidamente. Días después, la justicia boliviana abrió un segundo proceso en su contra por presunto enriquecimiento ilícito, que derivó en una nueva orden de prisión preventiva por seis meses, esta vez con destino al penal de máxima seguridad de Chonchocoro, en La Paz. A esas dos causas se sumó una tercera investigación, iniciada por la Fiscalía de Beni, por presunto tráfico de sustancias controladas y encubrimiento al narcotráfico, luego de que se le acusara de autorizar vuelos irregulares desde esa región amazónica. La policía boliviana detuvo además a otras tres personas de su entorno cercano, entre ellas su actual pareja.
Cerimedo, quien se desempeñaba como asesor del presidente boliviano Rodrigo Paz, había sido antes estratega de la campaña presidencial de Javier Milei en Argentina y colaborador de Jair Bolsonaro en Brasil, donde fue investigado —y posteriormente eximido, en febrero de 2025— por su presunta participación en la difusión de noticias falsas destinadas a instalar dudas sobre la limpieza de las elecciones brasileñas de 2022 y a incentivar a manifestantes a permanecer frente a instalaciones militares. También trabajó, según registros periodísticos, en la campaña del candidato hondureño Nasry Asfura.
EL PRONTUARIO CHILENO: DE “CASA COMÚN” AL PLEBISCITO DE 2020
El primer rastro documentado de la operación de Cerimedo en Chile se remonta a 2020. Su consultora Numen fue contratada por “Casa Común”, un comando por el Rechazo financiado por empresarios en el marco del plebiscito de entrada del proceso constitucional, y realizó al menos tres encuestas para ese espacio. Una de ellas alcanzó una exposición extraordinaria cuando El Mercurio la llevó a su portada del 6 de septiembre de 2020, mostrando una distancia artificialmente estrecha entre el Apruebo y el Rechazo. La Asociación de Investigadores de Mercado cuestionó duramente la metodología del sondeo por sus nulos estándares de transparencia.
El resultado de las urnas terminó por desnudar la maniobra: el Apruebo obtuvo un 78,28% frente a un 21,72% del Rechazo, una distancia radicalmente distinta a la que aquella encuesta había instalado en la opinión pública.
Pero la relevancia de Casa Común no está solo en aquella encuesta fallida. Por ese espacio pasaron personas que, años más tarde, terminarían ocupando posiciones estratégicas en el gobierno de José Antonio Kast.
DE CASA COMÚN A LA MONEDA: LOS NOMBRES QUE RODEAN AL PRESIDENTE
Distintos medios chilenos han documentado que al menos tres figuras que integraron aquel espacio del Rechazo de 2020 ocupan hoy cargos de primera línea en el Palacio de Gobierno. Alejandro Irarrázaval, hoy jefe de asesores del Segundo Piso; Felipe Costabal, actual director de la Secretaría de Comunicaciones (Secom); e Ignacio Dülger, asesor presidencial y consejero regional que recientemente dejó ese cargo para asumir como director ejecutivo de Acción Republicana.
La trayectoria de Costabal es particularmente relevante: tras su paso por Casa Común, encabezó la estrategia digital de la campaña presidencial de Kast y, tras el triunfo electoral, asumió la conducción de la comunicación oficial del gobierno desde la Secom.
NEUROC, DRESS Y LA MAQUINARIA DIGITAL QUE DOCUMENTÓ CIPER
El expediente se volvió considerablemente más denso a partir de las revelaciones del Centro de Investigación Periodística (CIPER). Según esta investigación, la cuenta de X “Neuroc” —identificada por Chilevisión como perteneciente al activista de ultraderecha Ricardo Inaiman Barrios— sostuvo en noviembre de 2024 una conversación privada en la que su administrador afirmaba pertenecer a un grupo amplio de activistas digitales de derecha y aseguraba mantener comunicación habitual con el community manager del entorno de Kast. CIPER precisó que no existe evidencia de que ese “CM” fuera Costabal, aunque sí que la estrategia digital de la candidatura estaba entonces bajo su conducción.
La cuenta oficial de José Antonio Kast seguía, además, a Neuroc y a otras cuentas cuestionadas, como “Kasterizado”, cuyos contenidos Neuroc amplificaba de forma sistemática.
Un segundo perfil, “Dress”, intercambió mensajes directos con Iván Poduje, quien más tarde se incorporó al equipo programático de Kast. En junio de 2024, según documentó CIPER, Dress le advirtió que sería objeto de ataques y afirmó tener personas infiltradas en grupos frenteamplistas; Poduje respondió con una frase que hoy se lee de otro modo, aceptando encontrarse con su interlocutor.
Ninguno de estos antecedentes demuestra que el comando de Kast dirigiera a Neuroc o a Dress. Pero sí desmiente la explicación más cómoda —que se trataba de simpatizantes anónimos y aislados— y confirma que existieron contactos documentados entre esas cuentas y personas del entorno político republicano.
El episodio que más ha resonado en La Moneda, sin embargo, ocurrió en el momento mismo en que este ecosistema comenzó a desmantelarse. Tras la detención de Cerimedo en Bolivia, tanto Neuroc como Dress cerraron sus cuentas casi simultáneamente, no sin antes despedirse públicamente quejándose de que el Partido Republicano nunca les había agradecido su trabajo y de solo recibir críticas de esa colectividad. Pero antes de desaparecer de la red social X, el propio administrador de Neuroc hizo una revelación que agrava sustancialmente el caso: aseguró que otra cuenta del mismo ecosistema troll, “Make Chile Fome Again”, pertenecía a Ignacio Dülger, hasta el 11 de agosto asesor del Segundo Piso y hoy director ejecutivo de Acción Republicana.
“Make Chile Fome Again era de Ignacio Dülger”
— Acusación pública del administrador de la cuenta Neuroc, previo al cierre de su perfil en X
Con todo, la revelación resulta significativa por partida doble: primero, porque son los propios administradores de estas cuentas —los actores mejor posicionados para saberlo— quienes están señalando vínculos directos entre el ecosistema troll y funcionarios del gobierno; y segundo, porque ocurre exactamente en el momento en que ese entramado digital empieza a desintegrarse ante la presión de la investigación boliviana, dejando al descubierto, aunque sea parcialmente, su propia trastienda.
LA MENTIRA QUE BUSCÓ DESTRUIR A EVELYN MATTHEI
El episodio más grave de esta historia ocurrió durante la campaña presidencial de 2025, cuando cuentas afines al kastismo comenzaron a difundir, cada dos o tres semanas, ataques sistemáticos contra la entonces candidata de Chile Vamos, Evelyn Matthei. La ofensiva escaló hasta la fabricación de contenidos —incluidos videos manipulados— destinados a instalar en la opinión pública la idea de que Matthei padecía Alzheimer y un deterioro cognitivo severo, en momentos en que su candidatura enfrentaba una eventual primaria.
“Uno puede entender los ataques políticos, pero cuando ya te inventan una enfermedad tan terrible como esa, yo creí que tenía que alertar a Chile”
— Evelyn Matthei, excandidata presidencial.
Matthei ha recordado públicamente que, en su momento, confrontó directamente a José Antonio Kast por esta campaña de desprestigio, y que el hoy Presidente le aseguró, mirándola a los ojos, no tener ninguna relación con esas operaciones. Tras la detención de Cerimedo y el hallazgo de una presunta “mini granja de bots” en sus propiedades bolivianas, la excandidata declaró públicamente que nunca creyó esa explicación y que sigue sin creerla.
Matthei ha señalado además la existencia de una fotografía —ya publicada— que mostraría a Cerimedo junto a integrantes del comando de campaña de Kast.
REPUBLICANOS SABÍA: LA ADVERTENCIA DE ABRIL DE 2025
Uno de los antecedentes más comprometedores surgidos de la investigación de CIPER es una reunión ocurrida el 21 de abril de 2025, meses antes de que estallara la ofensiva contra Matthei. Ese día, una mujer que venía siendo hostigada digitalmente llegó hasta la sede del Partido Republicano y se reunió con su presidente, Arturo Squella. Le entregó una carpeta con antecedentes sobre “Neuroc”, incluyendo información sobre la identidad atribuida a su administrador, mensajes y registros de amenazas, y le pidió que interviniera.
Tres meses después se desató la campaña de desinformación sobre la salud de Matthei. Dos informes internos elaborados posteriormente por Chile Vamos identificaron a Neuroc y Dress entre las cuentas relevantes de esa operación, describiendo un mecanismo en el que determinados perfiles producían contenidos que luego eran amplificados por otras cuentas coordinadas.
Estos antecedentes no prueban que el Partido Republicano controlara esas cuentas. Pero hacen cada vez más difícil sostener la versión de que en el oficialismo nadie conocía su existencia meses antes de que la campaña de desinformación alcanzara su punto más grave.
EL TESTIMONIO DE NADIA BELLER: “HIZO UN NUEVO PRESIDENTE”
La pieza más reciente de este rompecabezas la aportó Nadia Beller, expareja de Cerimedo y víctima del ataque armado que derivó en su detención. Consultada sobre si el consultor le había hablado de clientes políticos en Chile, Beller respondió que Cerimedo era cercano al entorno de Kast y que, de alguna manera, había participado en su campaña. Según su relato, discutieron porque Cerimedo quería viajar a Chile para asistir al cambio de mando presidencial, y una vez conocido el triunfo de Kast, el consultor celebró el resultado como un logro propio.
“Hizo un nuevo Presidente”
— Frase atribuida a Fernando Cerimedo por su expareja, Nadia Beller.
Beller aclaró que no ha exhibido documentos que acrediten esa participación, y los medios que recogieron su testimonio han sido explícitos en señalar que se trata, por ahora, de declaraciones que deben ser corroboradas y no de prueba judicial. Con todo, su relato introduce preguntas concretas y verificables: si Cerimedo fue invitado a la transmisión del mando, quién lo invitó, quién era su contacto chileno durante la jornada electoral, si existen mensajes entre él e integrantes del comando, y quién pagó eventualmente sus servicios.
Beller entregó además una pista cronológica que abre una nueva línea de investigación: según su relato, Cerimedo se atribuía haber trabajado exitosamente durante “el proceso constituyente” chileno, jactándose de haberlo “ganado”. El problema es que Numen trabajó documentadamente en el plebiscito de 2020, que el Rechazo perdió por amplio margen. Quien sí ganó fue el Rechazo de salida, en el plebiscito del 4 de septiembre de 2022, con un 61,86% de los votos. Entre ambos hitos existe un dato que amerita mayor investigación: Numen SpA fue constituida formalmente en Chile recién en abril de 2022, meses antes de esa segunda votación.
LOS “GENERADORES DE OPINIÓN”: QUÉ VENDÍA REALMENTE NUMEN
Según la descripción que Beller atribuye a Cerimedo, Numen no operaba únicamente con granjas de bots convencionales, sino con un paquete de segmentación de públicos apoyado en inteligencia artificial, capaz de desplegar miles de cuentas que simulaban ser personas reales, identificar intereses de audiencias, intervenir conversaciones y atacar candidaturas específicas. A ese dispositivo se sumaba, según su relato, un equipo de lo que ella describió como “generadores de opinión”: personas reales encargadas de producir contenidos que luego eran amplificados por las cuentas automatizadas.
El concepto resulta especialmente relevante a la luz de los antecedentes ya documentados sobre Neuroc y Dress, que —de acuerdo con la reconstrucción periodística disponible— no operaban como simples bots, sino como cuentas administradas por personas con vínculos y comunicación directa con integrantes del entorno político de Kast. La distinción importa: un bot es fácil de detectar y desactivar; un operador humano que produce contenido de forma sostenida y coordinada es mucho más difícil de rastrear y, potencialmente, mucho más eficaz para instalar una narrativa falsa.
EL CONGRESO EXIGE RESPUESTAS
La revelación del caso ha activado a distintos sectores del Congreso. El diputado Gonzalo Winter solicitó formalmente al Gobierno que informe cómo se elaboran las minutas comunicacionales de la Secom, quién tiene acceso a ellas, y si esa secretaría coordinó, financió o entregó material a cuentas como Neuroc o Dress, además de si algún funcionario de gobierno ha mantenido relaciones profesionales o contractuales con Cerimedo, Numen o sociedades vinculadas a esa consultora.
El diputado Juan Santana (PS), por su parte, presentó antecedentes ante el Ministerio Público solicitando la preservación de correos electrónicos, números telefónicos, direcciones IP y dispositivos asociados a las cuentas Neuroc y Dress, antes de que esos registros digitales puedan desaparecer, en un intento por cruzar esa evidencia con los dispositivos incautados por la Fiscalía boliviana a Cerimedo.
El diputado Daniel Manouchehri emplazó directamente al Presidente Kast a responder públicamente si conoce a Cerimedo, si este trabajó para su campaña presidencial, quién lo habría contratado y pagado, si coordinó cuentas falsas y campañas de desprestigio contra adversarios políticos, y si esas prácticas continúan vigentes en su gobierno.
LA RESPUESTA ESQUIVA DE LA MONEDA
Consultado por la prensa sobre las acusaciones de Matthei, el ministro del Interior y vocero de Gobierno, Claudio Alvarado, evitó pronunciarse sobre el fondo del caso, señalando que las prioridades del Ejecutivo están puestas en crecimiento económico, empleo y seguridad, y que no tenía sentido para el Gobierno distraerse con esta polémica.
Posteriormente, el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, ofreció la primera respuesta directa desde el propio gobierno, asegurando que no existía ningún vínculo que el Ejecutivo pudiera reconocer o explicar entre sus funcionarios y Cerimedo. La afirmación, sin embargo, no ha ido acompañada hasta ahora de una explicación pública sobre el paso de al menos tres de sus asesores más cercanos por el mismo espacio electoral donde operó la consultora del hoy detenido, ni sobre las comunicaciones documentadas por CIPER entre cuentas troll y miembros del entorno republicano.
LO QUE TODAVÍA FALTA POR SABERSE
Hasta el cierre de esta edición, ningún medio ha logrado establecer una prueba documental directa —contratos, transferencias, correos electrónicos— que confirme que Fernando Cerimedo trabajó formalmente para la campaña presidencial de José Antonio Kast en 2025, ni que la Secretaría de Comunicaciones del gobierno haya financiado, coordinado o dirigido una red de cuentas anónimas. Tampoco existe evidencia pública de que Neuroc o Dress hayan estado bajo el control directo de Cerimedo.
Lo que sí está establecido, con distintos grados de solidez documental, es una cadena de coincidencias difícil de ignorar: Cerimedo trabajó en Chile desde 2020; su empresa Numen fue contratada por el mismo comando del que salieron tres de los actuales colaboradores más cercanos del Presidente; una de esas figuras terminó dirigiendo la estrategia digital de la candidatura de Kast y hoy conduce la comunicación oficial del Estado; cuentas troll vinculadas a esa candidatura mantuvieron comunicación documentada con integrantes de su entorno; el propio administrador de Neuroc señaló, antes de cerrar su cuenta, a un asesor del Segundo Piso como operador de otra cuenta del mismo ecosistema; el Partido Republicano fue advertido sobre una de esas cuentas meses antes de que se desatara la campaña de desprestigio contra Matthei; y la expareja de Cerimedo, con acceso privilegiado a su vida profesional, sostiene que el consultor participó de algún modo en la elección que llevó a Kast al poder.
La investigación judicial boliviana —que ya ha comenzado a extraer del teléfono de Cerimedo mensajes, anotaciones y movimientos financieros— y las solicitudes de resguardo de evidencia digital presentadas en Chile podrían, en las próximas semanas, transformar estas preguntas políticas en respuestas verificables. Mientras eso ocurre, la pregunta de fondo sigue abierta: cuánto de la voluntad ciudadana chilena, en al menos dos procesos eleccionarios recientes, fue moldeada por una maquinaria de mentiras diseñada específicamente para ese propósito.
