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2026, el año del cobre: promedio anual se dispara 40% y Chile mira cifras históricas

Pese a inventarios millonarios mal distribuidos y tasas más altas, el cobre supera los US$6,70 la libra. Cochilco confirma un escenario de precios extraordinarios para las exportaciones nacionales.

La Bolsa de Metales de Londres (LME) encendió las alarmas —las buenas— este lunes: el cobre cerró en US$6,71 la libra, con un alza de 1,78% respecto de la jornada anterior, según confirmó la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco). En toneladas, el contado se ubicó en US$14.788, su mayor nivel en semanas y a menos de 1% del máximo histórico de US$14.912 que el metal tocó a mediados de agosto, en pleno episodio de estrechez de disponibilidad en Londres.

El repunte no es un fenómeno aislado del mercado spot: se extiende por toda la curva de precios. El contrato a tres meses cerró en US$6,68 la libra (+1,48%), y los vencimientos de diciembre de 2027 y diciembre de 2028 se negociaron en US$6,69 y US$6,70 la libra, respectivamente, ambos con incrementos de 1,44%. Un tablero futuro completamente alcista.

En Estados Unidos, el cobre de alta pureza para entrega en septiembre cotizó en COMEX en torno a US$6,62 la libra —con promedio de agosto de US$6,59 en primera posición—, mientras los contratos más lejanos escalaban hasta US$6,96 la libra para agosto de 2027. En Shanghái, los cátodos para octubre se transaron cerca de US$7,45 la libra (cifra que incluye impuestos), muy por sobre el promedio de cierre de agosto de US$7,27.

El año del cobre: promedio anual 40,39% superior a 2025

El dato estructural es contundente: el promedio mensual a septiembre subió a US$6,53 la libra, superando los US$6,51 de agosto, y el promedio anual alcanzó US$6,07 la libra, un 40,39% por encima del mismo período de 2025. Cochilco atribuye el soporte del mercado a la recuperación de la actividad industrial y a una demanda física china más activa, pese a condiciones financieras internacionales restrictivas.

Para Chile, principal productor y exportador mundial del metal rojo, la permanencia sobre los US$6 la libra representa un escenario de ingresos extraordinarios. Su impacto final dependerá de cuánto dure el ciclo alcista y de la evolución de los costos operacionales de las compañías.

Inventarios: muchas toneladas, mala distribución

Paradójicamente, la suba del precio convivió con un alza de los stocks en dos plazas clave. En Londres, las existencias aumentaron 775 toneladas entre el 18 y el 21 de septiembre, hasta 255.875 toneladas (+0,30%). En Shanghái, subieron 1.293 toneladas hasta 56.073 toneladas (+2,36%), interrumpiendo dos semanas consecutivas de fuertes caídas que habían llegado a 19,12% y 13,05% en los boletines previos de Cochilco.

Solo COMEX redujo levemente sus reservas: 428 toneladas menos, hasta 696.204 toneladas. En conjunto, las tres plazas superan el millón de toneladas almacenadas, pero la cifra agregada esconde la verdadera historia del 2026: una distribución geográfica distorsionada. La incertidumbre por eventuales aranceles estadounidenses al cobre refinado provocó un flujo masivo de metal hacia Estados Unidos, alterando los flujos tradicionales entre COMEX, Londres y Asia. Elevados inventarios en Nueva York han coexistido con estrecheces en otras regiones, distorsionando primas y señales.

China sigue siendo la pieza central: su recuperación industrial y una compra física más intensa sostienen al metal, y las contracciones de disponibilidad interna elevaron las primas pagadas por compradores locales, intensificando la competencia por el cobre fuera de EE.UU.

La jornada alcista no fue exclusiva del cobre. En Londres, el plomo lideró las alzas con un incremento de 1,18%, hasta US$1.890 por tonelada, seguido por el níquel (+0,44%, hasta US$16.125) y el estaño (+0,35%, hasta US$53.785). El zinc también cerró en terreno positivo (+0,20%, hasta US$4.018), mientras el aluminio fue el único metal base en retroceder, con una caída de 0,68% hasta US$3.262,5 por tonelada.

En el frente de los minerales de litio, el carbonato se mantuvo estable en US$18,95 por kilogramo, sin variación respecto de la última medición del Banco Central del 15 de septiembre.

¿Qué viene?

El cierre de este lunes confirma que, pese a la volatilidad inducida por inventarios, tasas de interés y la política comercial de Washington, el cobre opera en una franja históricamente alta. El foco estará ahora en tres variables: la capacidad del precio para sostenerse cerca de los US$6,70 la libra, la evolución de la demanda china y los movimientos de stocks entre plazas. Esos factores definirán la trayectoria del metal —y de las finanzas públicas chilenas— en las próximas semanas.

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