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Paraguay sin presidente: Peña dimite para «preservar las instituciones» en plena tormenta financiera

La caída de Ueno Bank, los créditos a empresas vinculadas y las detenciones de directivos desataron una crisis que terminó con la renuncia de Santiago Peña. El país enfrenta ahora el desafío de reconstruir la confianza en su sistema financiero.

El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó este jueves su renuncia al cargo, en el marco de la grave crisis política y financiera desatada por el colapso de Ueno Bank y mientras el Congreso debatía un juicio político en su contra. La decisión fue anunciada mediante un mensaje al país en el que el mandatario afirmó que su salida busca preservar la estabilidad institucional y la paz social.

» He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la república», declaró Peña, quien agregó que actuó «pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas». En esa línea, sostuvo que «nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí» y que su prioridad es «la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros en nuestro sistema financiero».

El origen de la crisis: Ueno Bank y el Banco Central

La crisis escaló el 2 de noviembre, cuando el Banco Central del Paraguay (BCP) inició un procedimiento de resolución de Ueno Bank tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50% del mínimo exigido. La medida congeló las operaciones y dejó a numerosos clientes sin acceso temporal a sus depósitos, mientras el Fondo de Garantía cubre hasta 228,3 millones de guaraníes por depositante y entidad.

El BCP también informó que encontró indicios de créditos otorgados a empresas vinculadas al mismo grupo controlador de Ueno por sobre los límites permitidos. Este punto resultó especialmente sensible, ya que Peña había sido accionista hasta 2025 del grupo que controlaba el banco, antecedente que alimentó los cuestionamientos políticos sobre un posible conflicto de interés.

El caso llegó además al Ministerio Público: directivos de Ueno fueron detenidos después de que el BCP denunciara los antecedentes recopilados durante su fiscalización, mientras la oposición amplió una denuncia que contempla posibles delitos económicos. Paralelamente, las protestas de ahorristas incrementaron la presión sobre el Ejecutivo.

Presión política y retiro de respaldo

La presión sobre el mandatario se intensificó después de que sectores de su propio Partido Colorado le retiraran su respaldo y apoyaran el proceso parlamentario en su contra. El juicio político avanzaba en el Congreso justo cuando Peña anunció su dimisión, en un intento por contener el deterioro institucional y evitar una escalada de conflicto.

Con su renuncia, Peña busca cerrar un capítulo de alta volatilidad política, aunque el fondo del problema financiero persiste: la resolución de Ueno Bank, la situación de los ahorristas afectados y las investigaciones penales en curso seguirán marcando la agenda del país. La pregunta que queda abierta es si la salida del presidente bastará para restaurar la confianza en el sistema financiero y en las instituciones democráticas de Paraguay.

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