Gael Yeomans toma el mando del Frente Amplio y convoca a un «pacto opositor» desde el PC a la DC
Tras imponerse a Constanza Martínez, la diputada trazó como prioridad articular una alternativa de largo plazo para frenar la agenda de Kast y criticó las contradicciones del oficialismo en la reforma de seguridad.
La diputada Gael Yeomans se convirtió en la nueva presidenta del Frente Amplio tras imponerse en las elecciones internas de la colectividad a la lista encabezada por la hasta entonces timonela, Constanza Martínez. Su elección marca un giro inmediato en la estrategia del partido: priorizar la consolidación de un bloque opositor amplio y permanente frente al Gobierno de José Antonio Kast.
Según los cómputos preliminares, la lista «Unidad para Avanzar» de Yeomans obtuvo el 54,71% de los sufragios (5.667 votos), superando al 42,03% alcanzado por «Frente Amplio para Chile», liderado por Martínez (4.353 votos). Pese al triunfo claro, la elección evidenció una desafío interno: sobre un padrón de más de 56 mil habilitados, solo votó el 18,45% (10.358 personas).
Tras conocerse los resultados, Martínez reconoció su derrota de manera pública y felicitó a su contrincante, destacando el sano debate interno. En su nuevo rol como secretaria general, aseguró que seguirán «construyendo un Frente Amplio vivo, que debate y decide su propio rumbo». Por su parte, Yeomans agradeció la confianza y recibió de inmediato el respaldo del expresidente Gabriel Boric, quien se comunicó con ella para ponerse a disposición de la nueva conducción.
El proyecto de largo plazo y el cruce por la reforma de seguridad
Desde su primera salida pública, la nueva líder fijó su hoja de ruta. En entrevista con ADN Radio, Yeomans sostuvo que la actual y fragmentada coordinación opositora debe evolucionar hacia una «alianza política estable». Su ambición es conformar un frente transversal que incluya desde el Partido Comunista hasta la Democracia Cristiana, pasando por el Socialismo Democrático y las organizaciones sociales.

El objetivo de este bloque, según detalló la diputada, no es meramente reaccionar a la agenda de La Moneda, sino elaborar un «proyecto país conjunto» con una mirada de plazo de 10 a 15 años. En ese marco, Yeomans enfatizó la necesidad de defender los logros del periodo anterior, como la reducción de la jornada laboral a 40 horas y la reforma previsional.
Además de la arquitectura opositores, Yeomans salió al cruce del Ejecutivo en materia de seguridad. Cuestionó duramente que el Gobierno busque respaldo parlamentario fuera de sus filas para una reforma constitucional que, a su juicio, aún genera profundas divisiones y «contradicciones» al interior del propio oficialismo.
El último reto de la nueva presidenta será netamente doméstico: revertir la alarmante abstención interna mediante un fuerte despliegue territorial que vuelva a conectar al partido con su militancia y la ciudadanía.
