Desempleo escala al 9,6% en Chile y se consolida en su punto más crítico de los últimos cinco años
Sectores industriales y de servicios muestran contracciones severas, elevando el desempleo a cifras récord mientras el Ejecutivo busca acelerar la ejecución presupuestaria e infraestructura para revertir la tendencia.
El mercado de trabajo en Chile atraviesa uno de sus momentos más complejos de la última lustro. De acuerdo con el informe de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE), elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa de desocupación nacional alcanzó un 9,6% en el trimestre móvil junio-agosto, anotando una subida de un punto porcentual en doce meses y posicionándose como el registro más alto de los últimos cinco años.
El deterioro del empleo se explica principalmente por un descalce entre la fuerza laboral disponible y la capacidad de la economía para absorber nuevos puestos de trabajo. Mientras que las personas desocupadas aumentaron un 13,0% en un año —impulsadas en gran medida por el incremento del grupo de cesantes (12,1%) y de quienes buscan empleo por primera vez (23,2%)—, el número total de ocupados cayó un 0,9%. La caída del asalariado formal (-5,5%) ha impactado negativamente en sectores clave como Telecomunicaciones, Industria Manufacturera y Salud.
A nivel regional, la presión sobre el empleo golpea de manera heterogénea pero profunda. En la Región Metropolitana el indicador se mantiene en niveles críticos, mientras que zonas del norte y centro-sur del país registran niveles de desocupación que sobrepasan con holgura el promedió nacional.
Por otra parte, la brecha de género y la precarización continúan en ascenso. La tasa de desempleo en mujeres trepó al 10,5%, manteniéndose marcadamente por sobre la de los hombres. En paralelo, la informalidad laboral se ubicó en un 26,3% a nivel nacional, alcanzando un 28,3% en el segmento femenino.
Frente a este escenario, la agenda pública y el debate económico han cobrado urgencia. Ante la presión de distintos sectores por contener la cesantía, el Ejecutivo ha activado un plan de mitigación económica enfocado en destinar recursos a obras públicas, subsidios a la contratación e infraestructura. No obstante, analistas del sector señalan que la reactivación sostenida requerirá dinamizar la inversión privada y destrabar la generación de empleo formal en los rubros productivos más rezagados.
