Freno abrupto: Cepal reduce el crecimiento de Chile a un magro 1,6% para 2026 y advierte una anémica recuperación
El país se queda a la vera del camino: mientras la región Latinoamericana avanzará a un 2,2%, la economía nacional no logrará romper la barrera del 2% este año. El organismo internacional proyecta que la reactivación hacia 2027 será solo parcial, evidenciando un estancamiento estructural que exige correcciones de rumbo urgentes.
Santiago de Chile. — La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) pintó un escenario de bajo vuelo para la economía nacional al revisar a la baja sus proyecciones macroeconómicas. Lejos de las optimistas promesas de despegue, el organismo internacional estima que Chile cerrará 2026 con un crecimiento de apenas un 1,6%, quedando rezagado respecto del dinamismo promedio de la región, que se situará en 2,2%.
La cifra no solo representa un golpe para las expectativas gubernamentales —que aspiraban a superar el umbral del 2%—, sino que expone las fracturas de un modelo que no logra encontrar motores sólidos de inversión y consumo. Este «crecimiento magro», tal como lo definen los propios economistas del organismo, refleja una debilidad que se traduce en menor generación de empleos de calidad y estancamiento en la reducción de la desigualdad.
El futuro inmediato: sin atajos
El diagnóstico de la Cepal se torna aún más crítico al mirar el horizonte de 2027. Lejos de vaticinar un rebote agresivo, el informe advierte que la recuperación será estrictamente «parcial». En términos editoriales, esto significa que Chile no tendrá un año de oro el próximo ejercicio, sino que deberá navegar un escenario de transición lenta, condicionado por la incertidumbre global, los bajos precios de las materias primas y el debilitamiento de la demanda interna.
En síntesis, la Cepal le entrega un diagnóstico sin eufemismos al país: la inercia actual no es suficiente. Si Chile quiere dejar de ser el alumno rezagado de la sala de clases latinoamericana, la mera espera de un viento de cola internacional no será una estrategia viable; requerirá de reformas e impulsos productivos concretos para evitar que este bajo crecimiento se transforme en una nueva normalidad.
